INTERVENCIÓN DEL SECRETARIO DE ESTADO DE MEDIO AMBIENTE PABLO SAAVEDRA (XXXVIII promoción) CON MOTIVO DE LA ENTREGA DEL “PREMIO RECONOCIMIENTO  DE LA ASOCIACIÓN DEL CSACE AL SERVICIO PÚBLICO”

Madrid, 13 de noviembre de 2015

Lugar: Salón de actos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social (Complejo Nuevos Ministerios, Paseo de la Castellana 67, Madrid)

Hora: 20:40

Duración: 10 minutos

Queridos compañeros, asociados y altos cargos hoy aquí presentes en la Asamblea anual de la Asociación del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado.

Es un honor participar en esta Jornada y me hace especial ilusión haber sido elegido para la entrega del Premio al “Reconocimiento de la Asociación del CSACE al Servicio Público” en su segunda edición.

En una época en que la valoración de la gestión pública a veces se ve cuestionada y en la que el prestigio de la función pública no vive sus cotas más altas, es el momento de rendir homenaje a aquellos hombres y mujeres que han hecho de su vocación profesional una defensa del servicio público.

Tal y como se establecen en las bases de la convocatoria del premio, con el mismo se pretende valorar varios objetivos:

1)En primer lugar, reconocer el mérito profesional de aquellas personas que tengan la condición de funcionario del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado, cualquiera que sea su situación administrativa, con al menos 25 años de servicio en cualquiera de las Administraciones públicas u otras ámbitos equivalentes de servicio público, que, a juicio del Jurado, puedan ser consideradas un ejemplo de excelencia en una labor continuada y profesional de defensa de los principios del Estado Social, Democrático y de Derecho al servicio de los intereses generales de los ciudadanos y de su calidad de vida.

2)En segundo lugar, deben haber servido de ejemplo por su discreción, honradez, rigor, valentía, generosidad en el esfuerzo, espíritu de auto-crítica, voluntad de rendir cuentas y aportación a la sociedad. 

3)Y en tercer lugar se ha valorado la capacidad de innovación, la creatividad, la introducción de medidas, instrumentos y métodos modernizadores en la gestión pública, así como actuaciones dirigidas a la mejora y optimización de prácticas en la Administración.

Con la elección de Rafael Salaberri, de un perfil tan diferente al de nuestro primer premiado Luis Fernando Crespo, pues no ha desempeñado puestos de relevancia en momentos históricos relevantes ya que siempre ha evitado el llamado de la política, la ACSACE ha querido poner de manifiesto cual es el patrón de miembro de nuestro cuerpo,  cuyos integrantes presentan una gran diversidad y versatilidad para desarrollar las competencias profesionales más variadas, tanto horizontales como sectoriales, así como la capacidad de adaptación a la Administración de la que formamos parte, que en un principio era una Administración prestadora de servicios, para pasar, con la creación del Estado de las Autonomías, a una Administración con funciones más reguladoras y supervisoras, en la cual como demuestra el perfil de Rafael,  los ACEs hemos sido en muchas ocasiones protagonistas e impulsores de estas transformaciones.

Su trabajo y buen hacer es un ejemplo vivo del reto ilusionante que supone trabajar desde el respectivo puesto, por un servicio público de calidad, con honradez y rigor, con vocación de servicio a los intereses generales y no a intereses corporativos o sectoriales, afrontando con método los retos que tiene la Administración General del Estado en este mundo tan cambiante en que nos encontramos.

En mi intervención, quiero hacer un breve repaso a la trayectoria del galardonado, seleccionado por la Junta Directiva de la ACSACE de entre los candidatos que se presentaron en la primera convocatoria del premio, por su inmensa, indudable y reconocida  vocación de servicio público, puesta explícitamente de manifiesto por parte de un elevado número de miembros de la Asociación que nos han hecho llegar sus impresiones a este respecto, y corroborada por sus superiores jerárquicos.

A continuación daré un resumen de la trayectoria profesional y de los valores que Rafael Salaberri representa para todos nosotros, los cuales hacen que sea merecedor de este Premio:

Rafael Salaberri Barañano, nacido en Bilbao en 1951 es licenciado en Derecho y licenciado en Ciencias Políticas, y pertenece a la XVI Promoción del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado, en que ingresó en 1976, tras su paso previo como funcionario en el  Cuerpo de Titulados Superiores de Seguridad e Higiene en el Trabajo (1974), ha desarrollado toda su carrera en la Administración  Periférica del Estado.

Comenzó como secretario de la Delegación de Trabajo en Guipúzcoa hasta 1978, para posteriormente ser nombrado Delegado de Sanidad y Seguridad Social primero en Guipúzcoa y luego en Vizcaya hasta 1981 en que ocupó el puesto de Director de Sanidad y Consumo en Vizcaya.

En 1983 se produce un primer cambio en sus funciones pasando a trabajar de Jefe de Gabinete de la Delegación del Gobierno en el País Vasco con Ramón Jaúregui y después de  Secretario General hasta el año 1989, año en que se traslada como Secretario General de la Delegación del Gobierno en Madrid donde permanece durante 5 años.

En 1993 se produce su cambio a Mallorca, donde permanece desde entonces, como Secretario General de la Delegación del Gobierno en Baleares, periodo en que colaboró muy intensamente a partir de 1996 con la entonces Delegada del Gobierno, Catalina Cirer Androver,  en las transferencias de las competencias en educación y en sanidad a la Comunidad Autónoma, además de sufrir el proceso de cambio de milenio. En el año 2003 pasa a Vocal del Tribunal Económico Administrativo Regional de Baleares, siendo su presidenta la Inspectora de Hacienda Pilar Salas, donde permanece dos años, y desde 2005 es el Adjunto al Delegado Especial de la Agencia Tributaria en Baleares.

Desde su puesto actual y en base a su experiencia y conocimientos como Vocal, según nos confirma la propia Pilar Salas, ha ayudado a establecer una buena conexión entre los Tribunales y la AEAT diseñando e implementando la Hoja Mensual de Análisis de las resoluciones económico administrativas acordadas cada mes en relación con los actos de la AEAT, así como las Hojas de la Delegación en donde resume los criterios interpretativos que deben matizarse a partir de los fallos del TEAR de Illes Balears y de los criterios emanados de la Dirección. Esta muestra de su proactividad y capacidad de innovación organizativa y de modernización es una de las características más destacadas de Rafael, en este puesto y en todos los anteriores, valoradas por la Jurado. 

Ha sido profesor de INAP en distintas ocasiones tanto en cursos para la Administración del Estado como en colaboración con distintas Diputaciones Provinciales, también ha dado cursos en la Escuela Balear de Administración Pública y ha participado como miembro del Tribunal en diversos procesos selectivos para Cuerpos de Administración Local de habilitación Nacional.

Como el mismo confiesa, eludió la llamada de la política en varias ocasiones y ello le ha permitido poder experimentar la evolución de la Administración en sus distintas fases desde el advenimiento de la democracia  intentando aportar su contribución profesional desde los puestos desempeñados.

Ha publicado trabajos como  “El Delegado del Gobierno” Cuadernos Autonómicos  para el Instituto Vasco de Administración Pública, sobre temas electorales para el Ministerio del Interior y sobre temas turísticos para el INESTUR de Palma. Son muchas las materias objeto de su gestión, estudio y publicaciones: recursos tributarios, gestión y planificación de recursos humanos y materiales, tribunales de oposiciones, derechos  y obligaciones de los trabajadores, seguridad e higiene en el trabajo, leyes y planes de promoción turística, normativa de administración local, materias electorales, orden público, autorizaciones y régimen de derechos de los ciudadanos, reunión y huelga, etc. variado y enriquecedor cajón de sastre de temas variopintos que conocen quienes han prestado servicio en las Delegaciones del Gobierno.

El perfil personal y profesional de Rafael Salaberri puede resumirse como “Un directivo público en provincias, con sentido de estado y de servicio público”. Para dar pleno sentido a esta frase es necesario profundizar en la dimensión personal de Rafael como complemento imprescindible a su dimensión profesional, pues la mera enumeración de los puestos desempeñados a lo largo de 40 años de vida profesional en la administración no muestra ni de lejos lo que para los miembros de la Asociación es el ideal de ACE: profesional, apolítico, con iniciativa, capaz de abordar ámbitos de acción y función pública diversos, y, con toda solvencia, capacidad de trabajo y auténtica vocación de servicio público. Rafael representa estos valores del funcionario profesional dedicado, con vocación y con inquietudes.

Además, Rafael es un erudito en historia y, en su tiempo libre, que comparte con los suyos y sus colegas de tertulia, profundiza en la biografía  de un personaje singular de la historia española, llegando su vehemencia e interés a que los familiares del personaje le hayan adoptado como parte de la familia. El personaje es el III marqués de la Romana, héroe de la guerra de la independencia que estaba al frente de una División en Dinamarca ayudando a Napoleón y que al enterarse de los sucesos de España regresó con la mayor parte de sus hombre para luchar en España, donde murió.

Actualmente colabora en el “Foro de la calidad” de las administraciones públicas de Palma donde es el representante de la AEAT y adicionalmente participa activamente en el Grupo de trabajo de la Asociación de los ACEs en el territorio, aportando su experiencia y documentos de análisis de gran valor que pueden ser consultados en  nuestra web.

En Rafael no se percibe  el común desapego y escepticismo que suele impregnar a los funcionarios con el paso de los años. Su perspectiva es de crítica positiva, sin pérdida de la esperanza, justamente en la posibilidad de recuperar los valores y la solvencia de la Administración que él conoció.

Todos los que le han tratado, sus jefes, sus iguales y sus colaboradores destacan de Rafael su exquisita educación y trato considerado hacia los demás, su erudición y dominio de las materias más diversas, su modestia y humildad, su absoluta disponibilidad y lealtad, y por supuesto su vocación de servicio público. En palabras de Pilar Salas, presidenta del TEAR de IB que además de trabajar con él ha desarrollado una relación de auténtica amistad, “su dedicación impecable a su tarea como funcionario con una entrega al trabajo que va más allá de lo que pueda exigirse a una persona de gran competencia y buena voluntad, hace que si hay alguien merecedor del premio al Servicio Público es Rafael sin ninguna duda”. A estas cualidades, Pilar Salas también destaca su sentido del humor para hacer frente a todos los problemas planteados por lo que apetece mucho colaborar con él en cualquier proyecto a resolver. Además, conoce a muchísima gente que le pide ayuda y según el Delegado Especial de la AEAT en Palma, Arnau Canellas, para cualquier cuestión que surge en el trabajo en la AEAT se puede contar con la absoluta disponibilidad de Rafael que no conoce la palabra “no”  y que además siempre tendrá el contacto adecuado allá donde esté en las Islas Baleares o en la península para acometer la solución.

A su vez, Catalina Cirer Adrover, nombrada Delegada del Gobierno en las Islas Baleares en 1996 y Alcaldesa de Palma entre 2003 y 2007, nos confirma que desde que le conoció como Secretario General de la Delegación, puesto que ya ocupaba cuando ella llegó, siempre tuvo un excelente colaborador al que actualmente sigue consultando  en  cuestiones de relevancia institucional y del que cuenta con su amistad. En sus propias palabras “Porque si Rafael es un justo merecedor de esta distinción que vuestra asociación le otorga y de cualquier otra distinción que se pueda imaginar,  por su gran valía profesional, es todavía mejor persona. Mil gracias Rafael por tanto y tan bueno que has aportado a la administración y a tus compañeros”.

A estas manifestaciones cabe unir las de Fernando Rosado (XXVIII promoción), que conoció a Rafael en 1992 en su primer destino en la SGT de Interior y quedó impresionado por su proactividad, pues Rafael, por aquel entonces Secretario General en la Delegación del Gobierno de Baleares, envió motu proprio y presentó un completo e interesante estudio sobre edificios administrativos múltiples e integración de servicios periféricos. Nadie se lo había pedido, el trabajo era muy valioso e interesante y lo hizo porque le pareció necesario. Aquello para un  funcionario de nuevo ingreso, fue un ejemplo y una  escuela que le ha acompañado en su carrera desde entonces.

Por otra parte Margarita Martínez Roca (XXXIX promoción) que conoció a Rafael en el año 2004 cuando se planteó la posibilidad de un traslado a Palma de Mallorca después de 13 años en distintos puestos en servicios centrales, nos confirma que se dio cuenta desde el primer momento que había topado con alguien poco habitual; no sólo un compañero solícito y preocupado por la suerte de los demás y un auténtico profesional centrado en el interés general y el servicio al ciudadano,  ajeno a las quimeras, ambiciones y zancadillas que, por desgracia, confunden tantas veces la llamada “carrera administrativa”, sino, además, con un ser humano excepcional. Margarita recalca “Rafael siempre está ahí con la respuesta adecuada y el consejo oportuno”.

En definitiva, por su trayectoria profesional y humana y su vocación de servicio al Cuerpo de ACES, la Junta Directiva y los asociados han decidido premiar la trayectoria de Rafael Salaberri.

A continuación, procedo a la entrega del “Premio de Reconocimiento CSACE al Servicio Público” en su segunda edicióna Rafael Salaberri Barañano, premio que consiste en una placa conmemorativa otorgada por la Asociación del CSACE.

 

 
 
 
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