Установка CMS Joomla
ACSACE_SLIDES11

Según ABC.economía, la reforma de la Administración sigue pendiente: nuestro país tiene un menor ratio de retribución ligada al desempeño frente a países del entorno.

La modernización de la Administración ha quedado como una tarea pendiente de los sucesivos gobiernos, que la crisis parece haber dejado en el olvido. Al repasar las cifras de los organismos internacionales, la Administración española cuenta con un menor peso de la productividad en sus salarios, no tiene más efectivos que la media europea aunque el gasto de personal es ligeramente superior y la tasa de temporalidad es la segunda mayor de Europa. Así las cosas, mañana el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y los sindicatos se verán las caras para negociar la mejora de las condiciones de las plantillas. Los frentes abiertos son numerosos.

«En los últimos años en España han habido más recortes que reformas en la Administración», resume Francisco Longo, profesor de Esade. Las plantillas públicas de España no son más numerosas que las de los países de nuestro entorno: mientras en España los tres millones defuncionarios suponen un 15% del empleo total, en la media de los países industrializados de la OCDE los empleados públicos alcanzan un 18%, según datos de 2015 del informe «Government at glance 2017». Este porcentaje es incluso alto al tener en cuenta el elevado paro que aún hay en nuestro país, del 16,55%, que provoca que la tasa de empleo aún esté lejos de los niveles precrisis. Al medir el peso del funcionariado en porcentaje de población activa, el empleo público supone el 6,3%, un nivel similar al de Italia, Portugal o Alemania, pero por debajo del promedio de la UE, del 8,4%. En todos los indicadores los países nórdicos y Francia están por encima en tamaño del funcionariado.

En Noruega, Suecia, Dinamarca y Finlandia los trabajadores de la Administración suponen entre el 25% y el 30% del empleo total, debido a que estos países lideran el porcentaje de ingresos públicos y de gasto. Algo parecido ocurre en Francia, donde supone un 21% del total.